Aca224web - page 64

ACADEMIA
62
MEJOR
ACTOR DE REPARTO
Manolo Solo,
por Tarde para la ira
Manolo Solo
Unclásicode la segunda fila
“Yome
compadezco de las
actrices españolas.
Hay más actrices
que actores, pero
hay muchos menos
papeles para ellas”
Manolo Solo cree que habla mucho y dice poco, pero sus palabras están car-
gadas de enjundia. De joven, la música lo atravesaba (compartió escenario como
vocalista de la banda Los Relicarios con el director Santi Amodeo), pero el en-
cuentro con un amigo del colegio que le dijo estar estudiando en el Instituto de
Teatro le removió: “pensé: qué he estado haciendo todo ese tiempo”. Este clásico
de la segunda fila era más dañino consigo mismo en el mundo de la música que
interpretando, “quizá porque no tengo tanta responsabilidad. Ahora me implico y
cuestiono, además mucho, pero solo intento ayudar a que otros cuenten su histo-
ria. En cambio, aquello era mi grupo, mis canciones y mi fracaso”.
De la música le viene el Solo a Manolo Solo, “de un niño, huérfano de padre,
que tenía 14 años y quería ser estrella del rock”. Pero visto desde la distancia, no le
gusta nada: “Me parece pueril y me da cierta lastimilla ese muchacho que quería
hacer gala de su dolor. Como máximo me parece tierno, pero lo que más me da es
vegüenza”. Su familia es su madre, que años antes de acompañarle en la noche
de los Goya le decía “estudia, estudia y luego verás. Velaba por mí porque este le
parecía un mundo muy complicado”.
Triana, su personaje en la Tarde para la ira de Raúl Arévalo, le ha valido su pri-
mer Goya a un intérprete que ha participado en producciones tan diversas como
El laberinto del fauno, La herida, Carmina y amén o B. Con una voz disfónica que
le hizo dudar, “no sabía si la voz me iba a dar, si el papel me iba a quedar caricatu-
ra”, le dio carácter a un personaje que le debe mucho a la Alameda de Hércules y
Rochelambert, territorios sevillanos “bastante duros” que recogen “el bagaje”de
un mundo que Solo respiró en otra etapa de su vida.
Tiene claro que “la cultura es un instrumento de cambio. El arte debe mover
conciencias y entretener, no vale solo con apabullar con mensaje político” y es
que, considerándose una persona de izquierdas, ha rechazado proyectos que de-
fendían esta ideología de modo panfletario, “a mí no me vale el mensaje por el
mensaje”. Considera que “la gente conservadora ha clasificado el cine como algo
de lo opuesto, y quizá el opuesto también se lo ha apropiado” y declara sentir
“pena y vergüenza” de que en España haya tanta gente sintiendo “odio o despre-
cio” por nuestras películas. Generoso a raudales, exclama “yo me compadezco
de las actrices españolas” cuando se le pregunta por la causa de sus compañeras
reclamando más papeles femeninos, “hay más actrices que actores, pero hay mu-
chos menos papeles para ellas”.
Si él ha conseguido este galardón es porque hoy cuenta con herramientas dife-
rentes a las de hace un par de décadas, “la más básica es la experiencia, el hecho
de ser capaz de estar tranquilo si tu personaje lo está”. Hace años se quedaba “con
la boca seca delante de la cámara” y su único objetivo era únicamente “poder
articular”. Cree que este Goya es “un acicate para seguir trabajando cuando llevas
muchos años buscándote la vida. Lo único peligroso es poner la autoestima fuera,
si te premian es que valen y si no es que no”. Pero tiene claro que “el reconoci-
miento te ayuda a seguir, piensas además en todo lo que has sacrificado y lo duro
que es trabajar en esto...”. Parece que su madre tenía toda la razón.
Juan MGMorán
1...,54,55,56,57,58,59,60,61,62,63 65,66,67,68,69,70,71,72,73,74,...140
Powered by FlippingBook