Aca225web - page 3

ACADEMIA
1
Un nuevo impulso para la alfabetización cinematográfica
Cultivar la inteligencia, desarrollar el orgullo
JoanÁlvarez
Tribuna
E
l dominio del alfabeto ha sido durante siglos el primer
paso de la educación. Ningún desarrollo de las capacida-
des mentales sin abrir la puerta de la lectoescritura. En el
ecosistema de la cultura actual, la alfabetización literaria
queda incompleta si no va acompañada por la alfabetización
audiovisual y, cambiando de pantalla, por la alfabetización
digital.
La mayor parte de los relatos, historias y mensajes con los
que construimos el sentido de nuestras experiencias nave-
gan por el lenguaje audiovisual. A pesar de las innovaciones,
el cine, como gran repertorio de historias y personajes, sigue
siendo clave para entrar en ese lenguaje/universo y aprender
a leer esa parte de la realidad que no es real pero en la que la
realidad brilla como el brillo de la luna en un espejo.
La comprensión y el dominio de la experiencia del cine
–lenguaje, práctica artística y enciclopedia de situaciones,
acciones, sentimientos y pasiones– es una herramienta ne-
cesaria para formar la inteligencia visual, emocional y social.
Aprender a ver el cine, entrar en los secretos de su creación,
es un camino para llegar a un sentido creativo y crítico de la
vida.
Con este punto de partida y gracias a la clarividencia
del que fuera ministro de Cultura Jack Lang, los franceses
pusieron en marcha hace varias décadas un programa de
alfabetización cinematográfica para que los estudiantes de
ese largo ciclo que va de la primaria a la universidad entraran
en el cine francés comprendiendo su estilo y sus historias,
apreciando a sus creadores y profesionales y desarrollando
orgullo por un cine que da identidad.
La experiencia se ha repetido en otros países europeos, es
interesante el caso de Gran Bretaña, y la Unión Europea pone
el acento en una alfabetización del cine europeo pero sigue
pendiente la tarea de destilar un fruto común de las expe-
riencias de cada país.
En España, el cine ha entrado en la escuela y la alfabeti-
zación cinematográfica ha encontrado también espacios no
siempre vinculados al sistema educativo. Lo ha hecho con
medio centenar de iniciativas –con resultados estupendos y
planteamientos brillantes en muchos casos– cuya virtualidad
ha quedado frenada por las tupidas barreras
legislativas, la falta de comunicación entre
administraciones o la débil voluntad de las
instancias de coordinación para fijar un apoyo
financiero suficiente, un esquema de actua-
ción claro y compartido y un mecanismo de
cooperación por encima de los territorios o los
sentimientos de diferencia. Sigue siendo una
tarea a resolver.
La inserción de la alfabetización cinemato-
gráfica en el plan de actuación Cultura 2020,
el dinamismo creciente de muchos de los
proyectos y la necesidad sentida de encontrar
un cauce de colaboración entre todos ellos, nos
ha movido en la Academia a explorar el estado
de la cuestión en el número de nuestra revista
que el lector tiene en las manos.
Desde nuestro punto de vista, la alfabeti-
zación cinematográfica (punto de partida de
una alfabetización audiovisual) es una tarea
colectiva en la que deben participar los profe-
sores, los cineastas, el dispositivo cinematográ-
fico, los alumnos y el sistema educativo. Y un
ingrediente esencial del Pacto de Estado que
propugnamos para el cine y la cultura.
Si conseguimos que tenga éxito durante una
o varias generaciones, el resultado será una me-
jor formación de la inteligencia cultural de los
estudiantes y también, como pone de relieve el
caso francés, una mayor simpatía de los nuevos
espectadores por el cine español. Simpatía que,
con el tiempo, desde la Academia nos gustaría
comprobar que se convierte en un orgullo del
espectador por lo que es su cine: una muestra
más de una identidad cultural dinámica, plural,
creativa y, sobre todo, nuestra.
• Joan Álvarez es director general de la Academia de las Artes y
las Ciencias Cinematográficas de España.
1,2 4,5,6,7,8,9,10,11,12,13,...92
Powered by FlippingBook