Aca226web - page 18

ACADEMIA
16
LA MIRADA IBEROAMERICANA
FIACINE
nes permite eliminar las barreras en cuanto a distribución, haciendo
posible que diferentes nacionalidades trabajen de manera conjunta. De
esta manera se ofrece al espectador la posibilidad de disfrutar de gran-
des películas que de no ser así no llegarían a ciertos países”. Añade como
uno de los ejemplos más recientes la coproducción hispanoargentina El
ciudadano ilustre, “que no solo ha conseguido el apoyo de la crítica y
el público internacional sino que también
ha recorrido los festivales y mercados más
destacados, como laMostradeVenecia, su-
mando en su haber premios como el Goya
a la Mejor Película Iberoamericana, el For-
qué, laCopaVolpi a lamejor interpretación
en Venecia para Óscar Martínez, y otros
tantos galardones europeos”. Mariano Ba-
rroso coincide, “el espacio común, también
en lo industrial, es un hecho, y está dando
unos frutos evidentes”. Para Dolores He-
redia es necesario, y advierte que hay que
generar mecanismos que favorezcan las
coproducciones en Iberoamérica "a través
de estímulos fiscales, de producción, de
distribución y exhibición en condiciones
justas”. Tana Schembori está convencida
deque sinellas, enParaguay "laposibilidad
de crecer y expandirnos es casi nula”.
El venezolano CaupolicanOvalles con-
sidera que asociarse entre países “es un
gran apoyopara conocernos y distribuir las
películas. Es una herramienta que hay que
potenciar cada vez”. Pero avisa de la nece-
sidad de actualizar el Acuerdo Latinomeri-
cano de Coproducción “para hacerlo más
real y activo. Esto deben hacerlo los pro-
ductores (FIPCA) conjuntamente con las
autoridades de los diferentes países en la
CACI”. ParaCalé es la única forma eficiente
que conocen en el Ecuador para hacer un
cine "mejor" y propone que para ello es
prioritario trabajar internamente con cada
uno de los gobiernos “y así lograr eliminar
aranceles, facilitando el movimiento de
profesionales, equipos y fondos”.
Peregrino informa de que el acuerdo de
coproducciónBrasil -Portugal está envigen-
ciayesmuyactivo.Yelpresidenteprotugués,
Trancoso,explicaquelascoproduccionesno
tienenporquéestarbasadasnecesariamente
enlamismalengua,yesperaqueexistanfor-
mas“deconjugarconlosotrospaísesformas
colaborativas en proyectos comunes”.
Argentina es el mayor coproductor de
España fuera de Europa y tiene acuerdos con la mayoría de los países
de la región. “En nuestro caso es una realidad presente que para crecer
nos asociamos. El desafío más complejo es la distribución, más que la
coproducción”, matiza Axel Kuschevatzky.
El equipaje
“Nuestros escenarios, las historias y nues-
tra manera peculiar de contarlas”.
Tana
Schembori (Paraguay)
“El idioma. La pluralidad cultural y racial”.
Caupolican Ovalles (Venezuela)
“Nuestra riqueza cultural. Tenemos una
voz muy particular, porque entendemos
de otra manera las emociones. Creo que
los iberoamericanos somos quizás los
seres más emocionales del mundo y eso se
transmite en nuestro cine”.
Calé Rodríguez
(Ecuador)
“El sabor local y la fuerza incontenible de
lo iberoamericano. ¿Vamos a hacer ciencia
ficción? Ok, hagamos ciencia ficción que
esté arraigada en lo local. El sabor local del
cine iberoamericano para el mundo”.
Con-
suelo Luzardo (Colombia)
“El idioma es claramente una ventaja. La
primera minoría que ve cine en Estados
Unidos es la hispana. En el consumo cul-
tural es notorio que los iberoamericanos
somos cinéfilos constantes”.
Axel Kusche-
vatzky (Argentina)
“El poder del lenguaje cinematográfico,
un poder profundamente político. Una sala
de cine es un territorio cultural donde se
ejercen o se niegan los Derechos Humanos
y, por ello, es urgente renovar nuestro
compromiso con la experiencia que se vive
en el lugar donde se proyecta la película
y al mismo tiempo, como nos lo propuso
Glauber Rocha, iniciar una 'rebelión es-
tética' que irrumpa en la forma que se
cuentan las historias y nos estimule a las y
los creadores del cine a encontrarnos con
nuestros espectadores a través de la pan-
talla”.
Dolores Heredia (México)
males, almenos sonmuy similares. Así que es bueno
conocer tantas visiones, compartir nuestras proble-
máticas, virtudes y desmenuzarlas, para empezar
a reconocernos. Tenemos mucho qué defender. No
deberíamos perder la ocasión de cohesionarnos, de
caminar ybuscar juntos respuestas y soluciones a los
males que nos aquejan desde
hace muchos años y que se
resumen en uno: la justa exhi-
bición de nuestras películas”,
declara Dolores Heredia.
Es importante que las
historias sean comprensibles
para la gran mayoría, evitar
diálogos con expresiones loca-
listas, es necesario universali-
zar nuestro castellanopara que
se entienda más cuando viaja”
apunta Caupolican Ovalles.
“El primer paso es la ins-
tauración de esta Federación,
con ella trabajaremos en la
creación de vínculos de apoyo
entre las cinematografías
de nuestros países que nos
permita un funcionamiento
común que contribuya al cre-
cimiento, desarrollo y difusión
de nuestro cine”, aporta Con-
suelo Luzardo
.
“Primero hay que conocer
bien el cine de todo nuestro
espacio iberoamericano, para
así poder promoverlo y repre-
sentarlo”, aconsejaPauloTran-
coso.
UN TRANSPORTE
COMPARTIDO.
Las coproducciones
La alianza entre países, a la
hora de producir una película,
es vital si se quiere conseguir
la financiación necesaria y ac-
ceder a un mayor número de
pantallas. Aliarse con otros
da más oportunidades, no
solo a las películas, sino a sus
profesionales. Nora Navas,
vicepresidenta segunda de la
Academia española, destaca la importancia y ne-
cesidad de las coproducciones: “Gracias a ellas son
muchos los proyectos que consiguen levantar su
financiación y por tanto materializarse. En ocasio-
1...,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17 19,20,21,22,23,24,25,26,27,28,...112
Powered by FlippingBook