Academia de las Artes y las Ciencias
Premios Medalla de Oro 1991 - Fernando Rey (Actor)

Premios - Medalla de Oro

1991 - Fernando Rey (Actor)

Fernando Rey (Fernando Casado Arambillet, A Coruña, 1917 - Madrid, 1994).

Hijo del coronel republicano Casado, el estallido de la Guerra Civil le impide terminar la carrera de Arquitectura y abre un paréntesis en su faceta de actor ocasional, en la que había debutado con Benito Perojo (Nuestra Natacha, 1936). Tras la contienda consigue algunos trabajos de figurante o de extra con frase en algo más de media docena de Películas hasta que, a partir de 1944, sus apariciones en la pantalla van ganando peso en los dramones literarios de Rafael Gil y de las películas históricas de CIFESA. Interpretando generalmente papeles de galán algo blando y atildado, al que perjudicaban sus famosos mofletes, pero a los que inyectaba sinceridad en sus composiciones y a los que ponían contrapunto distintivo su voz y su excelente dicción, consigue doblar la década de los cuarenta participando en primera línea de algunos de los productos más característicos de esos años: Locura de amor (J. De Orduña, 1948), Agustina de Aragón (J. De Orduña, 1950), La señora de Fátima (R. Gil, 1951).

Sus ideas progresistas y la necesidad de buscar nuevas vías de desarrollo para el anquilosado cine español de la época le empujan a participar, de manera activa, en los proyectos de renovación en la década de los cincuenta. Así, pondrá voz al servicio de la narración de ¡Bienvenido, Mr Marshall! (L. G. Berlanga, 1952), se convertirá en uno de los socios de UNINCI (la productora que aglutinará buena parte de la disidencia interior frente al franquismo) y colaborará estrechamente con Juan Antonio Bardem en títulos como Cómicos (1954), La venganza (1957) y Sonatas (1959). La llamada de Luis Buñuel para que se incorpore al rodaje de Viridiana (1961), dará un impulso definitivo a su carrera y lo proyectará hacia el estrellato internacional, a la vez que se convierte en uno de los actores preferidos del cineasta, quien volverá a llamarlo para incorporar al inefable don Lope de Tristana (1970), así como para papeles principales en El discreto encanto de la burguesía (1972) y Ese oscuro objeto del deseo (1977).

Se abre un periodo en el que participa en películas de directores prestigiosos como Orson Welles, Jean Becker, Mauro Bolognini, Vicente Minnelli o Robert Altman.

Las mejores interpretaciones del actor se producirán, sin embargo, en el cine español. Primero será el hidalgo arruinado de La duda (R. Gil 1972), por el que resulta elegido mejor actor en el Festival de San Sebastián y luego al padre de Elisa, vida mía (C. Saura, 1977), con el que fue galardonado en Cannes, sus papeles en Diario de invierno (F. Regueiro, 1988) y El aire de un crimen (A. Isasi Isamendi, 1988), le hacen merecedor de un nuevo premio de interpretación en el festival de Cannes y el Goya al mejor actor. En 1991, la Academia de Cine -de la que será presidente desde 1992 hasta su muerte- le concede la Medalla de Oro mientras llega a televisión una de sus últimas y mejores interpretaciones en el Don Quijote, la serie de Manuel Gutiérrez Aragón.

Su último trabajo fue en Al otro lado del túnel (J. De Armiñán, 1993). En 1981 recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes.


Autor de la voz en el Diccionario del Cine Español: Antonio Santamarina