Penélope Cruz: “Siempre intento dar el máximo”

Por Chusa L. Monjas | Fotos © Álex Abril · 27 septiembre, 2019

La actriz recibe el Premio Donostia de Zinemaldia

Penélope Cruz ha tenido “mucha suerte” por las oportunidades que ha tenido, los directores que pensaron en ella para sus películas, los compañeros con los que ha compartido gran pantalla y por dedicarse a un oficio “con el que siempre soñé y en el que siempre intento dar el máximo”. Horas antes de recibir el Premio Donostia a toda su carrera –el último de esta edición de Zinemaldia–, la actriz madrileña hizo un repaso de su exitosa trayectoria. Una carrera que inició a los 14 años, “y con 17 hice Jamón, jamón y Belle époque, dos películas muy importantes para mí. He crecido con el cine, que me ha permitido estudiar la complejidad del comportamiento humano, que es un pozo sin fondo. Es fascinante poder saber lo que nos mueve, nos motiva, nos hace ser cada uno…”, rememoró Cruz, que volvió a su niñez, una etapa “en la que me gustaba mucho jugar sola. Y jugaba a ser diferentes personas, lo que me hacía sentirme muy libre y mirar más hacia dentro”.

Vestida con un inmaculado traje pantalón blanco, la que es la segunda intérprete española que recibe el Donostia comentó que lo del ego no va con ella –“cuando estás preparando un papel tienes que dejarlo en otro sitio. Nunca me ha atraído repetir roles o encarnar a alguien similar a mí. En el distanciamiento de ti mismo es cuando vuelas”–; que nunca juzga los personajes que le confían; que sus interpretaciones van pegadas a su edad –“también me he metido en la piel de mujeres mayores que yo. Es un reto que recibo con los brazos abiertos porque estamos para servir a una historia, a un personaje: ver cómo es su físico, cómo camina, cómo habla, qué acento tiene… Esto lo vivo como algo bueno”–; y que en los rodajes “es donde me siento en mi salsa”. Unos rodajes en los que ha hecho muy buenos amigos. “Goya Toledo y Salma Hayek llevan en mi vida 30 años. Edgar Ramírez [con el que presentó su último filme, La red avispa] también es muy amigo”, comentó.

Cruz se ha ganado la merecida fama de trabajadora. “Es un requisito indispensable si te quieres dedicar a este oficio. En mi casa me enseñaron los valores del trabajo, la familia, y también mis 17 años de ballet clásico me inculcaron tener hacia el trabajo una actitud casi militar. Estoy muy agradecida por poder vivir de lo que me gusta”, subrayó la actriz de Alcobendas, municipio madrileño que citó cuando recogió el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto y por el que de vez en cuando se da una vuelta, por la calle en la que creció.

Ahora pasa más tiempo en España que en Estados Unidos. “Desde que soy madre, mi prioridad es dónde y cuándo ruedo, y cuánto duran los rodajes. Cuando me fui a Hollywood lo hice con un billete de ida y vuelta, y esto me hizo sentirme más segura. En España me estaba construyendo una carrera y no quería renunciar a trabajar en mi país y en Europa”.

La galardonada más joven en la historia de los premios Donostia –“cuando me lo comunicó el director del Festival, le comenté que podíamos esperar unos años más. Luego, como si fuera un personaje de Almodóvar, pensé ¿no será que me va a pasar algo malo?”–, reconocimiento que recogió de manos de Bono, pisó por primera vez el certamen vasco con 20 años para presentar Todo es mentira. “Este premio es un grandísimo honor que quiero compartir con la gente que ha estado ahí desde el principio. Al Festival de San Sebastián le tengo un cariño especial porque siempre que he venido lo he disfrutado mucho, con Bigas Luna, Sergio Castellito, con Fernando León… Me gustaría poder venir todos los años”, manifestó esta intérprete que muta su acento –el cubano en La red avispa, de Olivier Assayas, es el último que domina Cruz, a quien trabajar en otras lenguas le ha permitido “conocer distintos lugares y culturas”–.

Se ha puesto a las órdenes de numerosos cineastas, pero Pedro Almodóvar, Bigas Luna y Fernando Trueba “son mucho más que directores con los que he trabajado. Con Pedro hay tal conexión que nos leemos la mente, no nos podemos engañar nunca. A Bigas le echo mucho de menos. Nos dio la primera oportunidad a Javier [Bardem] y a mí en Jamón, jamón. Fernando también es muy especial, Belle époque y Jamón, jamón me abrieron muchas puertas”, dijo.

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