Homenaje a Julieta Serrano, una actriz inteligente, valiente y curiosa

Fotografías de ©Alberto Ortega · 11 diciembre, 2020

“No soy rencorosa con los directores. Si no te ven, no te ven”, aseguró en un diálogo con Pedro Almodóvar, celebrado en la Academia de Cine

Julieta Serrano mira hacia atrás y recuerda los buenos momentos que ha pasado con Pedro Almodóvar, con quien ha trabajado en seis películas y salió de gira. “Nos hemos reído mucho”, reconoció la veterana actriz en el homenaje que le rindió la Fundación Academia de Cine el jueves. Un “merecidísimo” tributo en el que la querida intérprete catalana, acompañada por amigos y compañeros, se volvió a ver en Entre tinieblas –en una copia restaurada por El Deseo– y dialogó con el cineasta manchego. Una conversación divertida, entretenida y didáctica en la que la actriz y el director revivieron su pasado, presente y ¿futuro? juntos.

Serrano volvió a su infancia, al barrio del Poble Sec, para evocar a la niña de la posguerra “tímida y curiosa” a la que salvó el teatro. “Mis abuelos paternos eran actores, tenían una compañía de zarzuela, aunque cuando yo nací ya estaban retirados. Yo adoraba a mi abuelo, en mi casa teníamos un piano, y soñaba con estar en un escenario”, contó Serrano, que desde pequeña se subía a una silla para recitar los poemas que se aprendía de memoria. “Es que mi padre, que yo creo que fue un actor frustrado, buscaba espacios para que yo me desahogara. Iba a los ‘nidos del arte’, que eran los cafés del barrio en los que aficionados cantaban, bailaban, tocaban el piano…”. A esos ‘nidos del arte’ también fue Núria Espert, con la que Serrano coincidió en los infantiles del Romea. “Éramos tan jóvenes y tan inocentes… Íbamos a ver las compañías que venían de Madrid”, contó la homenajeada.

Sus inicios en el teatro de aficionados a los 14 años; sus aptitudes con el dibujo que le valieron trabajar en la película de dibujos animados Érase una vez; sus sesiones de cine familiares “que nos daba la vida. El cine nos daba la luz, nos abría puertas y ventanas”; su llegada a Madrid en el 57 de la mano de Miguel Narros, “mi padrino”; cuando salió por primera vez de gira con la compañía de María Jesús Valdés que dirigía José Luis Alonso, en la que hacía de dama joven después de que la gran María Luisa Ponte le dijera: ‘tú, niña, por qué no vives de esto?’; cuando conoció a Margarita Lozano, a José Tamayo… Almodóvar preguntaba, y la intérprete, con una memoria prodigiosa, rescató etapas de su vida hasta llegar al momento en el que se conocieron.

El sentido del humor a flote

Fue en 1976, en la obra La casa de Bernarda Alba, donde Serrano daba vida a Martirio y Almodóvar a una de las vecinas. “Tú siempre venías con nosotras, con las chicas. Nunca me he reído tanto como en esa gira. Eras tan ingenioso, tan espontáneo”, comentó la actriz, muy presente en la vida del manchego desde que este llegó a la capital. “Acababa de llegar a Madrid y tú estabas muy arriba. Te vi en Las criadas, de Jean Genet, un montaje que me impresionó muchísimo. También me apasionaste en Yerma”, confesó Almodóvar, que también tuvo a su lado a Julieta cuando acudió a su primer festival internacional, Venecia, con Entre tinieblas. “Los periodistas hacían cola para entrevistarte, indicó la actriz, una de las protagonistas de esta historia “de encargo” en la que también estaban Chus Lampreave, Marisa Paredes y Carmen Maura (Almodóvar reconoció que había podido contar 21 historias gracias a que intérpretes como Julieta, Marisa, Carmen y Chus le habían apoyado desde el principio de su carrera).

“Eres una mujer muy valiente, muy curiosa porque dijiste sí al guion sin dudarlo. Pusiste todo tu talento, emoción y sentido del humor”, apuntó Almodóvar, a lo que la actriz añadió que ella siempre había creído que no tenía el sentido del humor suficiente para interpretar la comedia. “Se me ha considerado siempre muy dramática y muy seria, tú me sacaste a flote el humor. Todo se tiene que hacer de verdad, natural, creértelo, sentirlo mucho”, aseguró.

Pepi, Luci, Bom…, Entre tinieblas, Matador, Mujeres al borde de un ataque de nervios, ÁtameDolor y gloria –trabajo este último por el que logró el Premio Goya– son, por el momento, los trabajos que han hecho juntos. Entre Átame y Dolor y gloria hubo 27 años de silencio –”los he contado”, apostilló Serrano–. “Cuando me reencontré con Antonio Banderas y contigo, fue como si no hubiera pasado el tiempo. Para el papel de la madre no me comí el coco, me dejé llevar por ti. En Mujeres… me dijiste: ‘tú eres Medea, matas por amor’, una frase esencial que me dio la vuelta”, manifestó la actriz, a quien nunca le ha importado si el papel era pequeño o grande y tampoco que no cuenten con ella en los repartos. “No soy nada rencorosa con los directores. Muchos son amigos, nos tenemos cariño, y nunca me han llamado. Si no te ven, no te ven”, sentenció.

¿Séptima ocasión?

Con mucho camino por delante, Almodóvar preguntó: “¿hay algún personaje que te hayas quedado con ganas de hacer? Porque yo me comprometo aquí ahora mismo y te firmo que me pongo con ello de inmediato”.

Y Julieta Serrano, algo perpleja, respondió. “No sé, no se me ocurre, no he pensado en ello. Tengo una edad –87 años– en la que aprecio todo lo que me llega, el camino está un poco limitado. Pero lo pensaré”.

La oferta está hecha. Almodóvar quiere volver a trabajar con Serrano, “una mujer muy inteligente, con la que hablas a fondo de un personaje y te impresiona la conciencia de lo que está haciendo, y una técnica, que no parece técnica, para hacerlo con enorme sencillez”. Quizá sea, por fin, Bernarda, o puede que el director recupere Pánico en el Mediterráneo un proyecto en el que la actriz, acompañada por Berta Riaza y Alicia Hermida, eran unas sirenas que atacaban la tierra. Con el tándem Serrano-Almodóvar todo es posible.

Muy emocionada, Julieta Serrano recibió sentidos y calurosos aplausos de sus compañeras y compañeros Marisa Paredes, Ana Belén, Susi Sánchez, Enriqueta Carballeira, Ana Gracia, Loreto Mauleón y Manuel Morón, entre otros. El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes; la directora general del ICAA, Beatriz Navas; el presidente de la Academia, Mariano Barroso y el cineasta Fernando Méndez-Leite también felicitaron a Julieta Serrano, que, vía vídeo, recibió cariñosos mensajes de Nora NavasRossy de Palma y de su ‘hijo’ cinematográfico, Antonio Banderas.

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