Fallece Agustí Villaronga, una de las miradas más personales de nuestro cine

22 enero, 2023

Aclamado por la crítica, su obra se ha caracterizado siempre por el riesgo y la crudeza

Director, guionista y actor, Agustí Villaronga ha fallecido hoy en a la edad de 69 años. Con Pa negre conquistó nueve Premios Goya, logrando uno de los mayores triunfos en los galardones de la Academia de Cine.

Devoto del cine de género, Agustí Villaronga comenzó con su ópera prima, Tras el cristal, que fue seleccionada para el Festival de Berlín, un viaje sin retorno hacia la brutalidad del ser humano. Su cine, un mundo tan propio y reconocible, recorrió el territorio del mal hasta sus confines.

Villaronga se arriesgaba. Su cine, opresivo y atormentado, no es fácil de masticar y eso es lo que le volvió tan trasgresor. Esto lo llevó a conseguir numerosos galardones. Con El niño de la luna ganó el Premio Goya al Mejor Guion Original, donde fue nominado también en las categorías a Mejor Director y Película. Su obra 99.9 estuvo presente en varios festivales internacionales, entre ellos los de La Habana, Montreal, Roma, Sitges, Toronto y el Fantafestival, donde obtuvo el Premio Méliès de plata a la Mejor Película Fantástica Europea.

Su reconocimiento internacional llegó con El mar, en la que compartió guion junto a Biel Mesquida y Toni Aloy, basada en una novela de Blai Bonet. El largometraje fue presentado en el Festival de Berlín, nominado al Oso de Oro y ganador del Premio Manfred Salzgeber a la innovación. Y con Pa negre, estrenada en 2010, llegó la gran consolidación: obtuvo 9 Premios Goya, entre los que el cineasta alzó los de Mejor Dirección, Mejor Guion Adaptado y Mejor Película, entre sus 14 nominaciones.

Premio Nacional de Cinematografía en 2011, su obra le colocó dentro del panorama cinematográfico como uno de los directores más valientes y personales. Con su cine rematadamente de autor, etiquetado de perverso y maldito, serpenteaba atmósferas inquietantes y exploraba lo más oscuro del ser humano. Su arte se dirigía directamente y de manera implacable tanto al estómago como a la inteligencia.

Su último trabajo, Loli Tormenta, en fase de montaje, es “una comedia marrón, no es ni blanca ni negra, en la que pasan cosas terribles que abordamos con humor y ternura”, puntualizaba Susi Sánchez, su protagonista, en una de las últimas apariciones de Villaronga, en la que conversó con Sánchez y con Marisa Paredes en la Academia de Cine.

En esa ocasión también charló sobre Cuba, donde no pudo filmar El rey de La Habana; de su adoración por los intérpretes, sobre todo por las actrices; y de su pasión: el cine: “un oficio al que le das todo”.

Paredes celebró al cineasta que le dio “su gran oportunidad en el cine” en Tras el cristal, una cinta “tan terrorífica por dentro como por fuera. Este proyecto lo rechazó Geraldine Chaplin por su brutalidad, algo que comparto. Pero en el story board yo vi que sabía cómo hacer la película”, indicó la actriz, que preguntó al entonces novel director por qué la había elegido. “Marisa era de loas pocas actrices españolas que no parecía española. Tenía un aspecto muy diferente a los demás. Además, nos caímos muy bien desde el primer momento”, recordó el catalán.

También explicó su preferencia de trabajar con niños: “todo arranca en la infancia, una etapa en la que hay que tener mucho cuidado. Muchas de mis películas tienen a chavales en situaciones muy difíciles”, dijo.

Haneke, Hitchock, Bergman y el cine “del norte”, recordó, fueron sus grandes influencias. “Veo a menudo películas viejas para no olvidar la parte humana de la gente”. Preguntado sobre el futuro, Villaronga contestó que había aprendido a adaptarse cada cinco minutos y que subsistir “me parece muchísimo. Para poder rodar Loli Tormenta decidí no seguir con la quimioterapia, y esto no lo entendían los médicos. Esto da una idea de lo que quiero a esta profesión, es mi vida”, sentenció. Lo ha sido hasta el final.

“A punto de subirme al tren para asistir a los Premios Gaudí de la Academia de Cine catalán me entero de la tristísima noticia del fallecimiento de Agustí VIllaronga”, ha declarado Fernando Méndez-Leite, presidente de la Academia. “ Uno de los directores de mayor representatividad de nuestro cine, de una personalidad más definida, al que conozco desde los años ochenta, cuando nos sorprendió a todo con Tras el cristal. Recuerdo presentar esta cinta en Nueva York, que causó una gran impresión en el público. Desde entonces su cine ha sido personal, arriesgado, único, con una mirada tan particular que ha hecho que siempre le prestemos atención. Recientemente había terminado su última película, que rodó muy enfermo, Loli Tormenta. Hay que destacar que Agustí ha sido un gran promotor de actores: podemos destacar su trabajo con Roger Casamajor, Nora Navas, Oriol Pla… o recientemente Susi Sánchez. El recuerdo de Agustí nos va a a acompañar mucho tiempo. Es un autor con una capacidad expresiva sorprendente. El ventre del mar, una película fuera de toda norma, barrió en el Festival de Málaga, siendo una obra difícil para el público. Recordaré su sonrisa, siempre acogedora”.

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