jose sacristan

José
Sacristán

Actor y director

“Yo me ataba unas cuantas plumas de gallina a la cabeza y me plantaba desafiante delante de mi abuela. ‘Virgen santa, un indio’ gritaba mi abuela. ‘Se lo ha creído’, decía yo”. El indio, el emigrante, el médico, el asesino, el político homosexual, el comediante, el soldado, el abogado travestido por la noche actuando en un pequeño cabaret… nos lo hemos creído todos, siempre, desde hace más de sesenta años.

Espejo de los ‘españolitos’ de a pie, José Sacristán es mucho más que un inmenso actor, es el hombre que desde el cine y el teatro ha mantenido intacta la dignidad de los perdedores, de los pobres, de los trabajadores, de los estudiantes…

“Podía estar borracho, apaleado, derrotado, enamorado, pero nunca, nunca, perdió la dignidad”. En realidad, éstas eran palabras que Hans dedicaba a John Wayne a las puertas de un cine en Un lugar en el mundo (Adolfo Aristarain, 1992), pero en la grandeza del cine y, sobre todo, de unas palabras bien dichas en el cine, está el que se quedan contigo para siempre. Y ahora estas palabras se han quedado, sin duda, para él. Para el actor que lleva “más de sesenta años sin dejar de jugar”, como se congratuló al recoger el merecidísimo Premio Nacional de Cinematografía en 2021.

Aquel día mencionó a Calígula –“habría bastado con que lo imposible fuera”- pidiendo la luna. Y confesó que cada vez que está actuando siente aquellas plumas de gallina en su cabeza. “Y, entonces, lo imposible es. Y tengo la luna”. La luna en sus manos siendo y desapareciendo dentro de sí mismo.

Porque José Sacristán nunca y siempre ha sido José Sacristán en el cine. “Quiero que estés dos horas delante de la cámara y que no se te vea”, le dijo Fernando Fernán Gómez antes del rodaje de ‘El viaje a ninguna parte’. Antes y desde entonces nadie ha visto nunca a José Sacristán en sus personajes y todos hemos reconocido siempre al instante a José Sacristán en ellos.

Y repito ‘siempre’ porque Sacristán no ha fallado ‘nunca’, es de esa exclusiva clase de actores infalibles que, haga lo haga, convence y contagia. Se equivocaba mucho aquella encuesta que Chicho Ibáñez Serrador le enseñó un día, en los 70, y que habían hecho para saber cuántos españoles comprarían una maquinilla desechable Filomatic si la presentaba él. “Había un porcentaje de gente que en la puñetera vida compraría nada de lo que anunciara este rojo de mierda”, dijo el propio Sacristán en una larga entrevista para televisión. ¡Tan inexacto aquel sondeo! Todos, siempre, ‘compraremos’ cualquier cosa que nos ofrezca este rojo maravilloso, necesitamos la humanidad y la lucidez de sus perdedores.

Begoña Piña

Fotogalería de
José
Sacristán

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Entrevista
Begoña Piña
Realización y montaje
Kabiria
Fotografía
Enrique Cidoncha
Teatro María Guerrero
2024