Director, guionista, documentalista, uno de los pioneros de nuestro cine en poner el foco en las minorías y en la diversidad y un gran enamorado de su tierra. Antonio Giménez Rico fue el tercer presidente de la Academia de Cine, institución de la que fue el máximo responsable de 1988 a 1992, firmó conocidos títulos de nuestro cine como Jarrapellejos –con la que consiguió, junto a Manuel Gutiérrez Aragón, el Goya al Mejor Guion Adaptado– y Soldadito español, y las adaptaciones Retrato de familia, Las ratas y El disputado voto del señor Cayo.
En su filmografía también está Vestida de azul, un filme documental que es pionero en abordar la transexualidad en la España de los 80, Catorce estaciones, Tres palabras, Sombras y luces. Cien años de Cine español –producción documental conmemorativa del Centenario del Cine Español–, Primer y único amor, Hotel Danubio y El libro de las aguas, su último largometraje, conforman la filmografía del que fue fundador y director de la Asamblea de Directores y Realizadores Cinematográficos de España (ADIRCE).
Auxiliar de Antonio Mercero, Vittorio Corrafavi, Eugenio Martín y Javier Setó, debutó como director y guionista con el largometraje El hueso. Además, tuvo un gran éxito en la ficción televisiva para RTVE con series como Plinio, Crónicas de un pueblo, Página de sucesos y Pájaro en una tormenta; y dirigió episodios de La noche de los tiempos, Los ríos, Los libros, Cuentos y leyendas y La máscara negra.
Colaborador habitual de Qué grande es el cine y Cine en blanco y negro, espacios televisivos que dirigía y conducía su amigo José Luis Garci, con quien escribió el guion de su película El cronicón, Giménez-Rico tuvo en la obra de Miguel Delibes su fuente de inspiración en las que son sus obras de referencia: Retrato de familia, El disputado voto del señor Cayo y Las ratas.
Giménez-Rico también firmó los documentales Castilla y León, patrimonio de la humanidad, El son del agua (Cerca del Duero) y Espacios entre muros.