Susan  Sarandon: “Cuando las personas no tienen voz, mi responsabilidad es ayudarles”

Fotografías de ©Xavier Torres Bacchetta · 27 febrero, 2026

La actriz estadounidense recibirá este sábado el Goya Internacional en Barcelona

Susan Sarandon protagonizó este viernes un encuentro con los medios, un día antes de recibir el Goya Internacional, premio con el que la Academia de Cine reconoce a personalidades que contribuyen al cine como arte que une culturas y espectadores de todo el mundo. La actriz estadounidense lo recibe, además, por ser “una de las actrices más destacadas del cine de Hollywood: con una filmografía que reúne incuestionables obras maestras y también películas icónicas que han pasado a la cultura popular y joyas de culto recordadas por cinéfilos de todo el mundo”.  La Junta Directiva de la institución también ha valorado su valiente compromiso político y social.

La neoyorquina se mostró feliz de regresar a Barcelona. “Estoy muy contenta de estar aquí, primero porque me encanta la ciudad, la comida los museos, la música y los actores y actrices españoles, pero también por la ética. La fortaleza y la lucidez moral de España, significa mucho para nosotros”, explicó sobre la importancia de recibir este reconocimiento.

Firme defensora de los Derechos Humanos, se manifestó sobre el mundo convulso que vivimos y el retroceso de derechos y libertades del que está siendo testigo en Estados Unidos. “No puedo elegir sobre mi activismo, es algo que ocurre de forma necesaria y cuando las personas no tienen voz mi responsabilidad es ayudarles a la tengan”, aseguró en este encuentro celebrado en El Born. Museu d’Història de Barcelona.

En una sala abarrotada de periodistas, cámaras y fotógrafos, el presidente de la Academia de Cine, Fernando Méndez-Leite, abrió el acto dando la bienvenida a la ganadora de un Oscar por Pena de muerte y protagonista de títulos legendarios como Thelma y Louise, El cliente, Las brujas de Eastwick, The Rocky Horror Picture Show, Atlantic City o El ansia.

El Goya Internacional reconoció que rodar le hace feliz. “Me aseguro de pasármelo bien cuando estoy en el set, adoro la comunidad de un rodaje. Cuando soy más feliz es cuando estoy con mi familia y después en un rodaje. Si trabajara con mi familia ya sería doblemente feliz”, afirmó la actriz, que acaba de rodar una película en Italia y hacer una obra de teatro en Londres, y a la que le encantaría trabajar con Pedro Almodóvar.

Desde los inicios de su trayectoria, en los años 70, Sarandon ha interpretado a personajes femeninos complejos y que se han convertido en referentes feministas, como la célebre Louise en el Thelma y Louise. “Yo he tenido esta fama de interpretar a mujeres muy fuertes, pero mis personajes nunca sienten que tengan tanto poder. Incluso cuando son valientes les cuesta mucho. Ellas solo hacen lo que tienen que hacer. Esa es la vida seguir intentándolo, aunque sientas que te cuesta”, reflexionó.

Para la actriz, es imposible que el cine viva de espaldas al mundo que le rodea. “Todas las películas y todas las historias son políticas, o bien refuerzan el estatus quo, o lo cuestionan. Pero todas te dicen que significa ser una mujer o un hombre, como es el sistema de justicia de ese país, quién es el enemigo o qué es divertido”, apostilló.

Su profesión le ha aportado muchas enseñanzas como persona. “Como actriz tienes tantas vidas, que acabas sintiendo cosas que nunca pensabas que ibas a poder sentir. Te encuentras a ti misma teniendo mucha más compasión y menos juicio moral y acabas aprendiendo en pequeñas dosis sobre otras cosas, y eso te hace ser mucho más generosa porque entiendes cómo todos estamos interconectados”, relató.

Preguntada por cómo ve el futuro de la creación cinematográfica, Sarandon puso su esperanza en los jóvenes cineastas. “Creo que las historias siempre estarán ahí y todas las culturas han tenido narradores desde los inicios de la humanidad”, abogó la actriz para la que el ir cine es transformador, porque “sales mirando al mundo de una manera diferente”.

Este sábado sumará el Goya Internacional a los numerosos reconocimientos de su trayectoria. Ha recibido nueve nominaciones a los Globos de Oro y cinco nominaciones al Oscar –por Atlantic City, Thelma y Louise, El aceite de la vida y El cliente–. Lo conseguiría finalmente en 1995 por Pena de muerte, donde interpreta a una monja que acompaña a un condenado a muerte. Los búfalos de Durham, Quédate a mi lado, Mujercitas y la serie de televisión Feud, donde se convirtió en Bette Davis, también forman parte del currículum de esta artista y productora neoyorquina.

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