Fiorella Faltoyano es una de las actrices más completas que hay en España, presente en el cine, el teatro y la TV durante décadas demostrando siempre su talento, que es mucho. Aunque siempre dice que echa de menos el drama, ya que le han llamado más para hacer comedia que otros géneros, ella se muestra satisfecha de su carrera, que empezó casi como un juego recitando poemas en francés siendo casi una niña. Pronto ingresaría en la escuela de arte dramático de Málaga donde descubrió que su futuro era la interpretación. En ese espacio conoció a un famoso director de entonces quien la trajo a Madrid para debutar en el teatro. Con 17 años se estrena al lado de Nati Mistral en La bella de Texas, versión de la famosa La corte del faraón que cambió su título (cosas de la censura) ya que éste no estaba muy bien visto.
Desde entonces no paró y probó suerte en el cine, una experiencia que no le entusiasmó, un medio que casi siempre dejó de lado y con el que se reconcilió muchos años después cuando aceptó un papel en Colorín colorado de José Luis García Sánchez. Entonces se dio cuenta que en ese tipo de cine sí tenía un hueco y participó en varias películas de la época, entre las que figura Asignatura pendiente, debut en la dirección de José Luis Garci, que supuso uno de los grandes éxitos del cine español de la década de los 70.
Repitió con el director y con otros de gran talento, pero reconoce que el medio que más le ha gustado siempre es la televisión, esa que estaba llena de telenovelas y Estudios 1, que fue su verdadera escuela. Llegó incluso a presentar programas de variedades, como ¡Señoras y señores!, donde no sólo daba paso a los distintos artistas que pasaban por el mismo, sino que además cantaba y bailaba.
Fiorella es una actriz camaleónica capaz de casi todo y es que cuando algo le gusta, se apasiona con ello y va hacia delante con todas sus consecuencias. Optimista por naturaleza, reconoce que no tuvo unos inicios difíciles y que todo le vino rodado. Es paciente y tiene claro que está en un momento en el que hace sólo lo que le gusta. Le apetece dirigir, incluso ya tiene un cortometraje preparado que realizará cuando llegue el momento. Pero además de su labor como intérprete, también la hemos descubierto como escritora. No sólo con la publicación de su autobiografía, donde se sinceraba de forma extrema, sino que además publicó también una recopilación de cuentos que son una auténtica joya.
Mirad directamente a los ojos de Fiorella es algo impresionante, ya que siguen transmitiendo la paz, las ganas y el talento de una actriz irrepetible.
Andrés Arconada