Cristina
Rota

Actriz, directora y profesora de interpretación

Sentada en una silla en el centro del escenario de la sala Mirador, Cristina Rota (Buenos Aires, 1945) responde a las preguntas moviendo las manos con una sensualidad que desarma, y cita a Lorca, a Shakespeare o a Chèjov como si recogiera pétalos revoloteando en el aire. No en vano quería ser bailarina. “Amaba bailar, pero me di cuenta enseguida de que, por más que lo deseara, no tenía talento para la danza, así que me plantaba ante la verja de casa y declamaba para los transeúntes los poemas de Alfonsina Storni o Gabriela Mistral que mi madre me leía cada noche», cuenta la fundadora de una de las escuelas de interpretación más prestigiosas de este país.

A Cristina Rota le azotó la dictadura de Videla en Argentina cuando apenas entraba en la adolescencia y muchos de sus profesores arriesgaron la vida por enseñar al alumnado de forma clandestina el contenido de Filosofía y Letras que las autoridades iban prohibiendo. Les transmitieron el amor a la literatura y al conocimiento y dieron forma a una generación apasionada por el saber, con ganas de crear un mundo más justo y socializado y menos individualista. “Estaré eternamente agradecida a aquellos profesores que se jugaron la vida por nosotros”, dice emocionada Cristina, cuyo marido, Diego, fue secuestrado y desaparecido durante la dictadura: “Esa es una herida que no se cierra nunca”.

Llegó a España con sus dos hijos mayores, Juan y María (unos años más tarde nacería Nur), y fundó su propia escuela en Madrid en 1979. Por ella han pasado, entre otros, Penélope Cruz, Alberto San Juan, Nathalie Poza, Guillermo Toledo o Raúl Arévalo y todos vivieron un proceso que Cristina Rota considera fundamental a la hora de interpretar un personaje: “Tienes que conseguir salir de ti, de tu propio yo, y ver al otro, ese es el verdadero acto de amor: mirar de verdad al otro, que puede ser el personaje que tienes enfrente, el público, la cámara o el mundo. Siempre hay otro”. Y recuerda con fascinación la primera vez que vio a Penélope Cruz y Juan Diego Botto ensayando Romeo y Julieta en el escenario de la sala Mirador. “Había tal honestidad en lo que “hacían que te cortaba la respiración”.

Le pregunto a Cristina al final de la entrevista qué diferencia encuentra entre las distintas generaciones que ha formado la escuela: “La de ahora tiene un problema: no lee, no viene leído de casa. Y una virtud: cuando descubren la lectura se abre un mundo nuevo para ellos y comprueban que la cultura es también una herramienta para cambiar el mundo”.

Mara Torres

 

Fotogalería de
Cristina
Rota

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Entrevista
Mara Torres
Realización y montaje
Kabiria
Fotografía
Enrique Cidoncha
Sala Mirador
2026