El director Alex Quiroga prepara Star Child 3001, una nueva película de animación ambientada en el año 3001, en un universo de colonias interestelares, civilizaciones híbridas e inteligencias sintientes. La historia arranca con el despertar del Star Child y la aparición de un misterioso monolito que alterará la percepción del tiempo y la conciencia de quienes se aproximen a él.
Inspirada en el imaginario de la ciencia ficción filosófica, el largometraje de animación está planteado como un homenaje a 2001: Una odisea del espacio (1968), película de culto dirigida por Stanley Kubrick, para plantear una reflexión sobre la evolución humana, la inteligencia y la naturaleza de la conciencia.
El proyecto propone un viaje hacia un futuro en el que la humanidad ha conquistado el espacio, pero todavía debe enfrentarse al mayor territorio por explorar: su propia conciencia