El rodaje como campamento | Encuentro con el equipo de Mia y Moi

Fotografías de ©Cristina Ramos · 18 mayo, 2021

El director Borja de la Vega y los protagonistas de esta ópera prima, Ricardo Gómez, Bruna Cusí, Eneko Sagardoy y Joe Manjón charlaron en la Academia tras el preestreno de la cinta

A pocos días de que Mia y Moi llegue a los cines, el próximo viernes 21 de mayo, el equipo de la película presentó en la Academia esta historia de dos hermanos marcados por traumas en la infancia y que supone el debut en la dirección del representante de actores Borja de la Vega. Junto a los cuatro intérpretes que dan vida a Mia, Moi, Biel y Mikel, compartió con los asistentes a la proyección detalles de este filme de autor “levantado entre amigos” y cuyo rodaje definieron como “un campamento de cine”.

“Me interesaba hablar de relaciones familiares, de dos personas que están muy dañadas por lo que han vivido y cómo cada una de ellas lo ha afrontado. Después de escribirla, viene la conciencia de los temas que estoy tratando. Veo a esos dos personajes primero y luego racionalizo”, explicó De la Vega sobre el origen de Mia y Moi, dos personajes “que al final se necesitan el uno al otro”.

Ricardo Gómez y Bruna Cusí encarnan a estos dos hermanos con tanta conexión. “Borja hizo mucho hincapié en los ensayos en esa relación, que no es convencional, donde se protegen el uno al otro hasta límites insospechados”, recordó el actor, que al igual que el resto del elenco se implicó como productor para sacar adelante el proyecto.

La actriz celebró haber podido trabajar “desde la verdad, incluso cuando los acontecimientos se descontrolan en la trama” y apuntó como el proceso actoral tuvo más de “construir en base a las relaciones entre los personajes”, que poner las escenas del guion en pie, y como todo el esfuerzo en los ensayos permitió improvisaciones y mayor libertad en el set.

Eneko Sagardoy y Joe Manjón interpretan a las parejas de estos dos hermanos que se recuperan emocionalmente del fallecimiento de su madre en la casa de campo familiar.  Uno con una influencia positiva para Moi, el otro un personaje tóxico que rompe la dinámica sanadora del lugar. “Biel nos lleva a preguntarnos hasta dónde llega el amor”, reflexionó Sagardoy, “a veces cuidar es simplemente es estar ahí”. Por su parte, Manjón abordó el papel de Mikel, el exnovio de Mia, buscando “no juzgarle, que no fuera como que aparece el malo de la película. A él también debió ocurrirle algo para que sea como es”.

 

Una motivación generacional

En este encuentro también rememoraron el rodaje, en verano de 2019. “Fue un campamento de cine. Dormimos en literas. Íbamos a la piscina municipal del pueblo”, recordó Gómez. “Bruna decía que tenía que ser como ir de colonias, se enfadó cuando hubo la posibilidad de que volvieran a casa después del rodaje o durmieran en un hotel”, añadió De la Vega. “Me gusta vivir los rodajes como un viaje, me concentro más, estoy más en lo que toca, se hace una dinámica de equipo mucho más potente”, corroboró Cusí.

Esta ópera prima pequeña, con poco presupuesto y con las dificultades de este modelo de rodaje, para el actor vasco tenía “una compensación. Era una motivación casi generacional. Los directores de departamento eran en su mayoría graduados de la ESCAC que se enfrentaban a su primera película como directores de departamento”. A lo que se añadieron, según Sagardoy, “muchos palés de cerveza, mucha ilusión, mucha sensación de trabajar con amigos delante y detrás de la cámara”.

Entre estos amigos, el principal era el propio realizador, que apuntó como sus años de experiencia en la agencia Kuranda le han ayudado en este salto a la dirección, donde pone delante de la cámara a cuatro rostros de la oficina. “Tengo una experiencia de hablar todos los días con actores. Eso te da un bagaje de cómo hablar con ellos y saber qué les preocupa. Nos conocemos como representante-representado y vas encontrando los códigos”, aseguró. “A Borja le importan los actores”, corroboró Gómez, que cuando conoció el guion le prometió “voy contigo a dónde quieras».

Aunque Mia y Moi se ha hecho realidad de una forma poco convencional, sí ha encontrado su camino a la industria y, tras su paso por el Festival D’A de Barcelona, el viernes ya será del público de los cines. “Por primera vez siento una liberación en mi carrera con el juicio, porque ha salido de un lugar muy puro”, concluyó Ricardo Gómez, que da mucha más importancia “al proceso que ha supuesto, que al hecho de que los espectadores puedan encontrar cosas que no le gustan”.

 

 

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