Numerosas coincidencias. Encuentro Mejor Dirección Novel

Fotografías de TaraStrada y Tatiana Aristizábal Zuluaga · 19 enero, 2022

Carol Rodríguez Colás, Javier Marco, David Martín de los Santos y Clara Roquet dialogan sobre su debut en el largometraje

A Carol Rodríguez Colás (Chavalas), Javier Marco (Josefina), David Martín de los Santos (La vida era eso) y Clara Roquet (Libertad) les llevó mucho tiempo levantar su primer largometraje. No es lo único que tiene en común este cuarteto de cineastas que, con experiencia previa en el corto y en escribir guiones, eligieron historias protagonizadas por mujeres de diferentes edades que, tras su paso por festivales, se miden por el Goya a la Mejor Dirección Novel. Más coincidencias: sus actrices –Petra Martínez y Emma Suárez como protagonistas, Nora Navas en reparto y Ángela Cervantes y Nicolle García en revelación– también aspiran al Goya.

Emocionados con la nominación y sin presión por parte de ellos, porque en los últimos cuatro años esta categoría tiene nombre de mujer –Pilar Palomero, Belén Funes, Arantxa Echevarría y Carla Simón–. “Se dice mucho que hay más mujeres dirigiendo, pero solo somos el 14%”, apunta Clara Roquet, quien conversó junto con sus compañeros sobre su opción a este reconocimiento en la sede de la Academia.

“Cuando quieres ser directora de cine, tu máxima ambición es el largo. El guion que había escrito mi hermana Marina fue el empujón que necesitaba para hacer una película y que fuera profesional”, contó Carol Rodríguez Colás, que, acostumbrada “a la precariedad del corto”, presentó el libreto de Chavalas al concurso de CIMA. “Quedó finalista y ahí encontré una productora”.

Javier Marco, que se alzó con el Goya a Mejor Cortometraje de Ficción con A la cara, también presentó al concurso Dama Ayuda la historia que había escrito Belén Sánchez-Arévalo, Josefina, producción a la que se enfrentó como si fuera un corto, “pero con más presupuesto y tiempo para rodar”.

Mientras se toca su melena canosa, David Martín de los Santos recuerda que cuando empezó a “soñar” con La vida era eso “no tenía canas. El camino de hacer una película ha sido largo y demasiado costoso. Era un proyecto muy frágil, pero en esa fragilidad se hizo fuerte y salió”, aseguró el director madrileño.

La madre, el barrio, un autobús y un corto

Clara Roquet se considera más guionista –ha escrito los libretos de 10.000 km y Los días que vendrán con Carlos Marques-Marcet, el de Petra con Jaime Rosales y el relato de Que nadie duerma junto a Antonio Méndez Esparza– que directora. Y, aunque se ha sentido muy próxima a estos cineastas, “no deja de ser el punto de vista, la mirada de otro”. En El adiós, cortó que dirigió, encontró la semilla de Libertad, “un viaje muy bonito en el que he estado muy bien acompañada por personas que sabían mucho más que yo”, destaca.

En su barrio de Cornellà de Llobregat (Barcelona) encontró Carol Rodríguez Colás la inspiración para filmar Chavalas, una comedia con Vicky Luengo y Carolina Yuste sobre la búsqueda de la identidad que compitió en el Festival de Málaga, donde ganó el Premio del Público. “Reivindico los barrios periféricos. Hay bastante material personal en la película. Además, en ese tiempo mi hermana y yo veíamos la serie Girls, y decidimos que en lugar de Nueva York, hacer Girls en Cornellà”.

De un viaje en autobús que hicieron Javier Marco y Belén Sánchez-Arévalo, en el que “en una parada vimos que se bajaba mucha gente, familiares del centro penitenciario Soto del Real”, surgió el personaje de Berta (Emma Suárez), y a partir de ella fue construyéndose Josefina, que se presentó en el Festival de San Sebastián.

La madre de David Martín de los Santos fue “la inspiradora” de La vida era eso, una película “que tiene algo de terapéutico. A mi madre le detectaron una enfermedad terminal y quise saber un poco más lo que ella había vivido”, rememora.

Buenas personas

Tras superar “adversidades, carencias y límites”, Carol Rodríguez Colás, Javier Marco, David Martín de los Santos y Clara Roquet buscaron alternativas, fueron a la esencia e hicieron realidad sus primeras obras sobre adolescentes, chavalas, mujeres maduras y mujeres con más de 70 años.

“Con Petra Martínez empecé mal porque no quería hacer la película. Nos vimos y ahora estamos locamente enamorados el uno del otro. Fue maravillosa su ilusión y su compromiso con La vida era eso” –se proyectó en el Festival de Sevilla 2020–, apostilla David Martín de los Santos.

“Nora Navas y Vicky Peña fueron dos más del equipo, que era muy joven. Sabían que la prioridad eran las dos adolescentes y se entregaron. Es muy importante trabajar con buenas personas”, dice Roquet, que presentó Libertad en la Semana de la Crítica de Cannes.

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