Llegar al Festival de San Sebastián con Arriba Tutto, de la mano de Televisión Española, supone para mí mucho más que presentar una película. Es la culminación de un sueño largamente acariciado y la emoción de compartir, en uno de los grandes templos de nuestro cine, una historia nacida de una convicción profundamente personal: que el humor no es únicamente una forma de entretenimiento, sino también una manera de mirar el mundo, de comprender al otro y de resistir frente a la adversidad.
Arriba Tutto nos traslada a 1905 para contarnos la historia de un cómico ambulante que cree en una hermosa utopía: que la comedia puede cambiar el mundo. En una época marcada por las desigualdades sociales, los odios y las amenazas de guerra, este hombre defiende el humor como un arma pacífica capaz de unir a quienes piensan, sienten o viven de manera diferente.
Esa forma luminosa de entender la existencia se la transmite a su hijo Michi, un niño de siete años fascinado por la mirada de su padre. Él le concede el más alto título al que, según sus principios, puede aspirar un ser humano: el de caballero de la comedia. Y le hace prometer que, allí donde la vida lo lleve, defenderá el humor, la ternura y la capacidad de hacer reír como una forma de dignidad.
Pero la tragedia irrumpe cuando su padre muere tratando de salvar de las llamas su legado: una obra titulada El caballero de la comedia, donde había reunido todo cuanto pensaba sobre el humor y la vida. Con el paso de los años, Michi se aleja de aquella promesa y se convierte en un hombre oscuro, herido y desconectado de su propia esencia.
Será entonces cuando el niño que fue regrese para acudir en su ayuda. Ese niño interior, todavía puro, valiente y fiel a la palabra dada, intentará rescatar al adulto en el que se ha convertido y recordarle quién era antes de que el dolor, el miedo y la decepción le hicieran olvidarse de sí mismo.
Esta película nace de una pregunta que, de un modo u otro, todos nos hacemos alguna vez: ¿qué queda de nosotros cuando perdemos el vínculo con el niño que fuimos? Creo profundamente que en esa infancia permanecen nuestra verdad, nuestra capacidad de asombro y aquello que un día prometimos ser. Volver a ella no significa vivir en el pasado, sino encontrar una tabla de salvación cuando la vida nos acerca al abismo.
Presentar Arriba Tutto en San Sebastián es compartir una declaración de amor al humor, al cine y a quienes todavía creen que una sonrisa puede derribar muros. Gracias a Televisión Española por acompañarnos en esta aventura y al Festival por permitir que aquel sueño de un cómico ambulante encuentre hoy una pantalla desde la que seguir defendiendo su utopía.
