La sinceridad de Enrique Urbizu

16 octubre, 2015

El cineasta revisa La vida mancha junto al escritor Fernando Marías

Enrique Urbizu y Fernando Marías piensan en cine y los primeros recuerdos que les vienen son los westerns, las películas de las que hablaban en su barrio de Bilbao. El cineasta y el escritor estaban en la Academia de Cine, pero se trasladaron a su ciudad natal, a su barriada por culpa de La vida mancha, la historia que más satisfacciones produce a Urbizu y que tantas emociones provoca en Marías.

«Se estrenó hace 13 años, es la tercera vez que la veo y cada vez me parece más grande, más hermosa, más llena de melancolía. Es una película que habla del paso del tiempo y todas las grandes obras de arte hablan de como el tiempo se nos escapa», declaró el escritor y apasionado cinéfilo.

La vida mancha, el primer filme de la muestra de cine negro que ha programado la Academia, en colaboración con el Festival Getafe Negro y el Instituto Goethe, reunió a Marías y a Urbizu, director de esta producción interpretada por Jose Coronado y los noveles Juan Sanz y Zay Nuba. En Urbizu también suscita nuevas sensaciones cada vez que revisa esta película escrita por Michel Gaztambide -con el que también trabajó en La caja 507 y en No habrá paz para los malvados, que se alzó con seis Premios Goya®– «sobre todo cuando se proyecta en pantalla grande, porque es donde se aprecia la luz, la textura, los detalles.

Es el filme más personal y el más difícil que he hecho. Cuando leí el guión de Michel nunca pensé en dirigirlo porque era muy difícil. Le dije esto es un western, que es un género muy ancho porque hay western y melodrama, western y cine negro, western y road moviewestern de aventuras, pero hay un tema que prevalece: el regreso a casa». Y como el héroe que llega al poblado, hace lo que tiene que hacer y se va, en La vida mancha llega un hombre misterioso para inmiscuirse en la vida de su hermano, un camionero adicto al juego, y de la esposa de éste.

 

El hombre que se jugó a su mujer

Empujados por sus sueños, Urbizu y Marías dejaron Bilbao para intentar una aventura. «Fernando es el hermano mayor de Luis Marías, con el que empecé a hacer super 8. Mi educación emocional tiene mucho que ver con los Marías», resaltó este conocido realizador de cine negro, que aseguró no haber sido consciente de haber hecho un homenaje al cine negro, tal y como apuntó Marías. «En los aspectos formales, La vida mancha remite al western, está el póquer, que es muy de género».

Y es que a Urbizu le impactó mucho un suceso que escuchó de pequeño en su barrio, donde un hombre se jugó a su mujer. Este episodio se le quedó grabado en la memoria como los numerosos filmes que vio de chaval, «la mayoría westerns«, igual que Marías. Centauros del desierto, Raíces profundas, El jinete pálido, Érase una vez en América, Los puentes de Madison, Calle Mayor, las estaciones de trenes, los hombres que viajan solos…»La vida mancha está trufada de muchas cosas. Cuando me pongo detrás de la cámara no pienso en un estilo, sino en ser sincero con lo que cuento. Si eres sincero, siempre vas a estar ahí», declaró Urbizu, que está escribiendo con Gaztambide un thriller, Satán no ha oído hablar de ti.

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